Los restos de comida acumulados con el paso del tiempo se endurecen hasta formar una placa dura, llamada sarro, que se deposita entre la encía y el diente. Las bacterias de la placa dañan las encías y el hueso subyacente, provocando enrojecimiento de las encías, sangrado al cepillarse o movilidad dental, que son los síntomas principales de la enfermedad periodontal. En la mayoría de los casos el paciente no es consciente de su existencia (le llaman la enfermedad silenciosa), hasta que la enfermedad se encuentra en un periodo avanzado. Su tratamiento es fundamental para evitar pérdidas dentales.

  1. Gingivitis. Se trata de una infección superficial limitada al tejido de las encías, sin afectar al hueso subyacente. Las encías se enrojecen y se inflaman, llegando a sangrar o a producir mal aliento. Generalmente no provoca dolor pudiendo pasar desapercibida.
  2. Periodontitis o piorrea. Cuando la gingivitis no es curada a tiempo, además de los síntomas mencionados anteriormente se produce una pérdida ósea. La periodontitis se considera una enfermedad irreversible, puesto que la pérdida ósea del hueso subyacente no se puede recuperar.

El tratamiento de mantenimiento periodontal a intervalos de 3 a 6 meses es fundamental para alcanzar un buen resultado en el tratamiento periodontal.

Si no se procede a las revisones periodontales, el tratamiento inicial de choque y la cirugía periodontal apenas evitarán la progresión de la periodontitis. Es indispensable la continuidad en casa con una correcta y completa higiene bucodental. Para ello, es necesario un tratamiento combinado que incluya un control con medios físicos (cepillos, interdentales, sedas…) y con medios químicos (antisépticos bucales, clorhexidina, triclosán, etc.)

El nivel de inserción se puede mantener constante durante mas de 10 años si se realizan las revisiones periódicas, de lo contrario la periodontitis progresaría. Es casi imposible que existan fracasos en el tratamiento periodontal en pacientes que reciben un tratamiento y unos mantenimientos periódicos adecuados.

En conclusión, los mantenimientos periodontales periódicos en la clínica son esenciales para un gran éxito en el tratamiento periodontal.

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