La reposición de las piezas que faltan en la boca es vital para mantener una correcta salud bucodental. La pérdida de dientes o muelas puede provocar diversos tipos de alteraciones tanto estéticas como funcionales, que serán mayores por el número de piezas y el paso del tiempo hasta su reposición.

  1. La pérdida de un molar da lugar a un espacio. El diente que apoyaría en la muela ausente no tiene contra el que poder masticar, por lo tanto perdería su funcionalidad. Las muelas que rodean el espacio se desplazan y se van tumbando. Además, las piezas que no tienen apoyo siguen erupcionando y las raíces quedan al descubierto.
  2. Pérdida de hueso en el espacio de las muelas ausentes y en el soporte de las que lo rodean.
  3. Un molar inclinado hacia adelante desarrollará una bolsa periodontal a lo largo de su raíz anterior, estas bolsas retienen restos de alimentos y placa bacteriana, provocando inflamación de la encía. Es muy difícil mantener esos espacios limpios a pesar de que realicemos un buen cepillado y pasemos correctamente el hilo dental.
  4. Alteraciones digestivas: Si faltan piezas dentarias, la masticación no se realiza de manera adecuada y los alimentos no son digeridos de forma correcta.
  5. La pérdida de piezas dentales también influye en nuestro aspecto. Con la pérdida de piezas, los huesos maxilares se desgastan perdiendo encía y apareciendo arrugas prematuras.
    Con su reposición mantendremos un aspecto mucho más saludable de todo el contorno facial.

Los implantes dentales son aditamentos, como si habláramos de raíces artificiales, confeccionados para sustituir dientes faltantes o perdidos por cualquier problema. Son totalmente aptos para convivir de forma sana y completamente natural con el resto de los tejidos de tu boca.

En clínica dental Romeo utilizamos exclusivamente implantes de titanio quirúrgico. Tras colocarlos dentro del maxilar o de la mandíbula su función es, una vez osteointegrados, soportar a los nuevos dientes artificiales que irán unificados a ellos. Cada implante hace de raíz artificial sobre la cual se establecerá la corona o prótesis dental y en él distinguiremos, al igual que el diente natural:

  • Implante dental (porción que queda bajo la encía)
  • Pilar transepitelial (porción de la fijación que emerge en la boca)
  • Corona o prótesis (que recubre al pilar y es apreciable en boca)

¿Cómo se sujeta el implante dental en el hueso?

El Profesor Bränemark describió un proceso biológico llamado Osteointegración en los años 50, mediante el cual el organismo fija una conexión directa entre el hueso y la superficie del implante. Cuando la osteointegración  se produce, el implante estará firmemente unificado al hueso y podrá soportar una prótesis para ofrecer todos los requerimientos funcionales y estéticos de un diente natural sano. Otra cualidad de la osteointegración es que es muy estable en el tiempo, por lo que estos procedimientos dan resultados satisfactorios que se disfrutan durante un largo periodo de tiempo.

El proceso que seguiremos es distinto para cada paciente y debe ser personalizado, nuestro Equipo Implantológico le informará con detalle. Generalmente incluye:

Fase inicial de estudio y planificación

Incluye una Tomografía axial computerizada en 3D, software para gestión virtual y planificación de cirugías e implantes.

Le informaremos de forma detallada de los procedimientos de alta complejidad técnica que conforman el plan del tratamiento y de su estudio, que llevaremos a cabo en una o varias visitas, cuyos objetivos son:

  1. Informar de los implantes o del tipo de prótesis indicada en su determinado caso y ayudar a escoger la época ideal para realizar el tratamiento.
  2. Valorar y recuperar de forma individualizada el estado de salud bucal y general del paciente para evitar posibles riesgos o contraindicaciones del tratamiento a efectuar.
  3. Actuaciones durante la fase de cirugía.
    Si la intervención quirúrgica se realiza en dos fases, en la primera se inserta el implante, dejándolo completamente cubierto por encía durante un transcurso de tiempo que puede variar según el caso.
    En la segunda fase, por norma general, realizaremos una pequeña incisión en la encía para comprobar el buen estado del implante y efectuar la conexión del pilar que queda en contacto con el medio bucal y servirá de unificación a la futura prótesis. Todo ello se realizará varias semanas después de la primera fase.

Fase restauradora

Es la etapa del tratamiento en la que colocamos los dientes sobre los implantes a través de la adaptación de coronas, puentes u otros tipos de prótesis. Se realiza una vez se haya verificado que la osteointegración es apta y los implantes y tejidos que los rodean están preparados para recibir fuerzas.

En esta fase, una adecuada compenetración entre los integrantes del Equipo Implantológico encargados de la prótesis es imprescindible(el dentista restaurador y el técnico en prótesis dental que realiza las fases de laboratorio).

Fase de mantenimiento

Los tratamientos con implantes han demostrado en diversos estudios de investigación poseer un elevado grado de seguridad. Dicha seguridad está basada en la existencia de unos protocolos de control y mantenimiento exhaustivos.

Se necesitará establecer una adecuada vigilancia y los cuidados de mantenimiento periódico para prevenir tanto contaminaciones bacterianas como la posibilidad de desajustes de las prótesis por el desgaste provocado por el uso y el paso del tiempo.

Las revisiones de mantenimiento sirven para supervisar la evolución de los resultados del tratamiento a lo largo del tiempo, detectando de forma precoz cualquier situación desfavorable que pudiera provocarse y actuando en consecuencia. En caso de no aparezcan problemas, que es lo más probable, se realizan rutinas diagnósticas y preventivas, individualizadas por el Equipo Implantológico, enfocadas a garantizar tu salud a largo plazo.

Los tratamientos con implantes dentales han demostrado como resultado: duración, confort, estética, fiabilidad y predictibilidad, muy superiores a otros tratamientos que sustituyen a los dientes naturales.

Desde 1965, se ha investigado sobre las técnicas que han posibilitado la Implantología Osteointegrada actual, y hoy día, hay pacientes que llevan prótesis sobre implantes dentales desde hace más de 30 años.

En la misma medida que ocurre con el resultado de otros tratamientos odontológicos y médicos, la duración en boca de los implantes y de la rehabilitación protésica que soportan, dependerá mayoritariamente de las características anatómicas y fisiológicas del paciente y de su vida rutinaria, así como de la causa de la pérdida de los dientes.

La fabricación de los implantes dentales se realizan, en su gran mayoría con titanio quirúrgico, material que ha demostrado ser biocompatible, bioinerte, estable, con capacidad de integrarse con el hueso (osteointegración) y muy buena tolerancia por parte de los tejidos blandos.

Es un metal que no ha manifestado ninguna reacción tóxica ni irritativa sobre el tejido vivo, esto significa que el organismo no lo reconoce como extraño. Por lo tanto, la posibilidad de que ocasione una reacción de rechazo o de alergia a este tipo de material es considerablemente improbable.

Será la misma sensación que llevar un diente natural.

Algunas personas que realizaron dicho tratamiento afirman disfrutar de mayor seguridad y firmeza con los dientes soportados por implantes. Esto hace que el paciente olvide que lleva un material implantado.

Los implantes dentales osteointegrados te permiten disfrutar de una mordida totalmente segura gracias a la firmeza con la que se sujeta la prótesis dental. Con la prótesis sobre implantes tendrás la sensación de masticar igual que al natural o incluso con mayor consistencia, pudiendo desarrollar una fuerza masticatoria similar a la obtenida con la propia dentición e incluso mayor.

Una prótesis sobre implantes podría llegar a pasar totalmente desapercibida a simple vista, incluso para un odontólogo o estomatólogo.

No, los implantes dentales no emitirán ninguna señal cuando atravieses los sistemas de detección de metales que, por seguridad, son frecuentes en bancos, puertos, estaciones de tren, aeropuertos y en numerosas instituciones. No necesitarás avisar de nada a nadie al pasar por los arcos detectores de seguridad. No detectarán que llevas implantes.

Especialistas en cirugía