Uso del láser dental: Bioestimulación

En estos últimos años el láser está cobrando un protagonismo especial en las consultas de odontología por su versatilidad, por su eficiencia y por las innovadoras aplicaciones terapéuticas que se pueden aplicar con él.

Existen dos tipos de láser a utilizar en odontología, el láser diodo y el de erbio.
El láser diodo se emplea para actuar sobre tejidos blandos, como encías o mucosas y el de erbio se emplea sobre tejidos duros, como dientes o huesos.

¿Qué es la Bioestimulación Láser?

Cada láser se diferencia por su haz de luz, tienen distintos efectos según la longitud de onda, por ello, algunos disipan el calor, otros penetran más y otros afectan más a según que tipo de tejidos por su contenido en agua y pigmentos que otros. La acción del láser es puntual y sumamente precisa.

La bioestimulación láser proporciona, según la aplicación y la dosis de luz láser aplicada de forma apropiada, un efecto estimulador que acelera y facilita la cicatrización, mejora el postoperatorio en la cirugías y disminuye la sensibilidad dental.

Una gran ventaja de la cirugía láser es la excelente respuesta de los tejidos, ya que se disminuye la inflamación y el riesgo de infección, además de que los pacientes tratados con láser no sienten dolor.

Bioestimulacion Laser 2


Usos del láser:

En la cirugía periodontal permite reducir los microorganismos en la bolsas periodontales, disminuir su inflación y eliminar el epitelio del interior de las mismas, también favoreciendo la cicatrización y menguando la hipersensibilidad dental.

Se puede utilizar para eliminar cicatrices (muy bueno por su actividad cauterizante, facilitando la cicatrización), verrugas y lesiones de la piel o de las mucosas.

También nos podemos beneficiar en el tratamiento de las lesiones de los dientes por caries, disminuir el dolor orofacial y reduciendo el dolor muscular al estimular la producción de endógenos.

La bioestimulación con láser nos ayuda a estimular el proceso de osteointegración en la colocación de implantes dentales, reduciendo el dolor originado por el movimiento de los dientes.

El láser no tiene ningún tipo de efecto secundario o nocivo para la salud.

Su utilidad en Odontología disminuyendo el riesgo de inflación, el control del dolor, la sensibilidad dentaria y la estimulación de la células que reparan las agresiones por cirugía o traumatismos, es fundamental.