Beneficios y uso del irrigador dental

El irrigador dental es un aparato empleado en la limpieza oral, aplica un chorro de agua o otra solución a presión en los dientes y debe usarse tras el cepillado habitual. Para una correcta higiene bucal es imprescindible usar el irrigador dental, ya que elimina toda la suciedad a la que el cepillo de dientes no llega, y así poder disfrutar de una dentadura sana y bonita.

Uso del irrigador dental

  1. Cepilla los dientes normalmente y usa hilo dental.

  2. Llena el depósito del irrigador con agua o enjuague bucal.

  3. Coloca la boquilla e introduce el irrigador en la boca.

  4. Dirige el chorro de agua a las encías y entre los dientes, regula la presión a tu gusto.

  5. Lava y seca el depósito del irrigador y la boquilla después de cada uso.

  6. Úsalo al menos durante uno o dos minutos al día.

Beneficios del irrigador dental

  • Previene las inflamaciones de la encías, puesto que elimina las bacterias de dientes y encías al poder acceder a lugares que el cepillo y el hilo dental no llega, reduciendo el nivel de sangrado de las encías o periodontitis.

  • Consigue reducir la placa dental, el sarro y la caríes.

  • Elimina el mal aliento, pues se consigue una boca mucho más fresca y más limpia.

  • Elimina manchas de la superficie, con lo que consigues unos dientes más blancos y una sonrisa más bonita.

  • Facilita el cuidado de la salud e higiene dental cuando usamos aparatos de ortodoncia y tenemos colocalos corona o implantes.

  • Proporciona mayor sensación de limpieza y frescor en nuestra higiene bucal diaria.

    El irrigador dental hará que tu higiene bucodental sea mucho más completa, no obstante no es un sustituto del cepillado dental, sino un complemento que beneficia tu salud bucodental. Cualquier duda, consulta con tu dentista.