Periodoncia

 En la periodoncia la causa fundamental de la enfermedad es la acumulación de restos de comida que con el paso del tiempo van endureciendo hasta formar un placa dura llamada sarro, que se deposita entre la encía y el diente. Las bacterias de la placa dañan las encías y el hueso subyacente, provocando el enrojecimiento de las encías, sangrado al cepillarse o movilidad dental, síntomas principales de la enfermedad periodontal. En la mayoría de los casos el paciente no es consciente de su existencia (le llaman la enfermedad silenciosa), hasta que la enfermedad se encuentra en un periodo avanzado. Su tratamiento es fundamental para evitar pérdidas dentales.

La enfermedad periodontal tiene distintas fases:

  • La gingivitis es la fase inicial de la enfermedad, es una infección superficial limitada al tejido de las encías, sin afectar al hueso subyacente. Las encías se enrojecen y se inflaman, llegando a sangrar o a producir mal aliento. Generalmente no provoca dolor pudiendo pasar desapercibida.
  • Cuando la gingivitis no es curada a tiempo, la enfermedad pasa a llamarse periodontitis o piorrea. Además de los síntomas mencionados anteriormente, en esta segunda fase se produce una pérdida osea.
  • La periodontitis se considera una enfermedad irreversible, puesto que en esta segunda fase, se produce la perdida osea del hueso subyacente que no se puede recuperar.

Detectada a tiempo se puede tratar mediante curetajes, técnicas de higiene de control de placa bacteriana, tratamiento de mantenimiento regular para evitar que evolucione.

Mantenimiento periodontal

El tratamiento de mantenimiento periodontal a intervalos de 3 a 6 meses es fundamental para alcanzar un buen resultado en el tratamiento periodontal.

Si no se procede a las revisones periodontales el tratamiento inicial de choque y la cirugía periodontal apenas evitarán la progresión de la periodontitis. Es indispensable la continuidad en casa con una correcta y conmpleta higiene bucodental. Para ello, es necesario un tratamiento combinado que incluya un control con medios físicos (cepillos, interdentales, sedas,,,) y con medios químicos (antisépticos bucales, clorhexidina, triclosán, etc.)

El nivel de inserción se puede mantener constante durante mas de 10 años si se realizan las revisiones periódicas, de lo contrario la periodontitis progresaría. Es casi imposible que existan fracasos en el tratamiento periodontal en pacientes que reciben un tratamiento y unos mantenimientos periódicos adecuados.

En conclusión, los mantenimientos periodontales periódicos en la clínica son esenciales para un gran éxito en el tratamiento periodontal.